domingo 1 de julio de 2007

HELIOS-EINGYA (TYPE-2006)



Keith Kenniff es un compositor, además de intérprete, que ha sabido congeniar diferentes géneros como son el cosmopolita del post rock y aquél más experimental y, por eso mismo, íntimo del ambient. Entre estas dos formas imperantes de la música contemporánea aparece Eingya, aprovechando la preparación del oyente a fin de que sobreviva de manera natural en su sensibilidad. Puede decirse que trasciende incluso su objeto ya que sus sonidos engendran una vida íntima casi arqueológica que hay que volver a descubrir. Este es un álbum que reivindica el brío del sentimiento sobre otros factores, prevaleciendo lo melódico sobre el conjunto de instrumentos y arreglos que ayudan a transportar al oyente a otras regiones, allí donde la ingenuidad no se confunda con estultez.

Bless this moning year, inicia el álbum, aquí los movimientos rítmicos y cadenciosos de las notas de piano, los acordes de guitarra, el ahogado sintetizador y los golpes de la batería, un todo que en conjunto compone el motivo poético. La epifanía aquí es una procesión de fuerzas naturales impuestas a la imaginación. No es casualidad que el nombre del proyecto de Kenniff aproveche la frescura de una de las divinidades naturales griegas (Helios), y que como tal usa la música para poder concebir esta relación teogónica. Halving the Compass, traduce la naturaleza con el canto de los pájaros y el sonido grabado del viento, a modo del “ O Sacrum Convivium” de Messiaen. Los sonidos tienen el mismo encargo, abrazar una fuerza natural que sea capaz de producir imágenes paisajísticas que no resulten ajenas al oyente sino que funcionen en él como algo doméstico. Dragonfly across an ancient sky, asienta el sistema de acordes de piano y guitarra, los cuales nos dan la sensación de preparar el inicio de un concierto orquestal. Detrás de este bosque del contrapunto, las coces de caballos pedaleando hacia un banquete medioeval. Todo a la medida de sensaciones principescas, donde los valores encuentran un lugar común. Vargtimme, prepara la segunda parte del disco, nos enajena de ese primer origen puro. El hombre inocente ahora escucha una radio AM, prepara sus papeles, deja un mensaje. Se terminó el sueño nace la tempestad. For years and years, sucede el páramo de sonidos repetidos, una guitarra acústica junto al estertor húmedo del piano, pesado y oscuro a un tiempo. Paper Tiger, es la presencia de la sofisticación, da la impresión de ser una canción synthpop, nos engaña ese nuevo desperezamiento del contrapunto de la guitarra con arreglos de los sintetizadores, pero inmediatamente esa evocación a post rock nos devuelve el sentimiento de ahogo. The toy garden, demuestra la influencia que tiene el cine y la library music en los nuevos músicos; aquí la textura de los sintetizadores además de las siringas y las flautas conmueven como al principio debido a ese arte de la cantería paisajística, pero aún sigue siendo un folk urbano.

A pesar de todo lo dicho, es un álbum que merece varias oídas ya que es difícil distinguir los tracks, aún menos interpretarlos. El compositor se ha declarado un romántico, pero hay que estar precavido contra esta confesión. Por eso dejémonos librados a la música como sugería Hegel, ya que todos nos veremos arrastrados por su juego.

jueves 10 de mayo de 2007

CARIBOU-The milk of human kindness (The leaf records-2005)


Manitoba era el nombre del proyecto de Dan Snaith, músico y matemático canadiense, quien un día revisando su e-mail no podía creer la amenaza de demanda del músico neoyorquino Handsome Dick Manitoba[1], este le exigía que cumpla con pagarle las regalías por el uso indebido de su nombre en la tapa del disco “Up in the flames” ( 2001) y la venta de tickets de los conciertos que la banda realizaría en Estados Unidos. Snaith presintiendo el ensañamiento en su contra y sin la seguridad de ganar un juicio se largó a las praderas de Dundas (Ontario) donde además de disfrutar de unos cogollos secos de cánnabis pudo concentrarse en su música. Allí se le ocurrió el nombre Caribou, que según él cumplía la función sonora de su ex Manitoba.

En muchas entrevistas Snaith ha repetido que las influencias de Caribou son principalmente musicales, el free jazz, el rock progresivo, etc; pese a ello podemos rastrear otras influencias pìenso en la literaria ya que el título del álbum es una frase de Macbeth de Shakespeare, aunque no me sorprendería que lo hubiera recogido de alguna publicidad de leche en caja; otra puede ser, la extravagancia visual de sus conciertos realizados por su amigo Delicious 9, que nos lleva a la reflexión acerca de qué fue primero el vídeo o la canción. Este plan musical, prolijo en contradicciones caracteriza la actitud de la banda: seria y divertida, caústica y optimista, pero sobre todo instrumental y electrónica.

El álbum abre con Yeti una canción cuyo desarrollo melódico, entre repetitivo y analgésico producto de los sampleos y loops de los fragmentos instrumentales lo convierten en un legado del Egg Bamyasi de Can. Subotnick es un interludio que cumple una función de entremés entre canciones, la primera de una serie que compone la sección rítmica. A final warning representa lo que es la música de Caribou, hay que decirlo, Snaith no es un compositor original él mismo define sus elementos de composición: “melodía (que puede ser prestada), arreglos extravagantes e instrumentación”. Por eso, puede asumir como propias fórmulas melódicas como las de Neu para recrear esta canción. Lord Leopard sigue a Subotnick en el apartado rítmico, aunque el minuto que transcurre nos recuerda más al punchy hip hop de Dj Shadow que a Krautrock. Bees es una fina deconstrucción de blues al estilo del Autobahn de Kraftwerk. Hello Hammerheads nos suena a Nick Drake antes que a Aphex Twin, la canción es un indie progresivo con el agregado del falsetto. Brahminy Kite nos hace recordar a Silver Aples´ con su percusión recargada, un sampleado que provoca el movimiento, pero que a la aceleración: de nueve coma ocho metros por segundo al cuadrado sería imposible seguirlo sin la ayuda de un estimulante. Pelican Narrows completa el disco, es una melodía muy normal, con un fragmento de piano bastante acogedor que junto a la percusión crea una pared de sonido que abruma si te agarra con “saudade”.







[1] Líder de la banda pre-punk The dictators disuelta en 1981.

jueves 26 de abril de 2007

We Are A Happy Family – A tribute to Ramones / Artistas Varios (Columbia Records – 2003)







We are a happy family – A tribute to Ramones / Artistas Varios

De los tributos musicales se dice mucho, sobre si estos les hacen un favor a la banda homenajeada o si mas bien se les falta el respeto interpretando mal sus canciones. Con el punk esto es más notorio debido a la impericia de algunos grupos cuando ejecutan deficientemente sus “covers”. Eso pasa con el grupo Ramones, donde la idea equivocada de que porque sus canciones son sencillas, grupos punk y otros no tan punk de dudosa calidad, se lanzan a interpretarlas. Sin considerar que algo que nunca los Ramones hicieron fue improvisar. Sus canciones, a través de los años, fueron las mismas, sin una pizca de sorpresa, en donde las ejecuciones aumentaron de velocidad, más no de estilo.

Esa constancia en su sonido dejó un legado que bandas actuales, después de más de 10 años de la desaparición de este grupo, aún detentan. Johnny Ramone quería dejar en claro que su banda fue influyente y que su música, mal llamada elemental, fue el puente entre dos décadas de rock muy prolíficas. Esto esta plasmado en un disco tributo llamado “We are a Happy Family”, donde 17 canciones son interpretadas por grupos de distinto estilo e influencia.

Este disco homenaje es el repaso de la carrera musical de los Ramones y es un ejemplo claro de lo que significa hacer un tributo. Es decir, impregnar el estilo forjado por bandas a través de los años a canciones ajenas a su repertorio.

Y si pudiéramos tomar este disco como una sábana y tendríamos que colgarlo en un cordel, este se sostendría de 5 canciones, las que destacan por su originalidad. Entre ellas, se encuentra la primera pista: “Havana Affair” interpretado por Red Hot Chili Peppers en donde fiel a su estilo, le quitan velocidad a la versión original con predominio del bajo en toda la canción. En resumen, un tema más de los Red Hot…. Otra feliz versión es la de Rob Zombie, que transforma una canción emblema como "Blitzkieg Bop" en un estribillo guitarrero, coros fuertes y metal duro.

La tercera pista trascendente es tocada por el grupo Kiss, de la que podríamos decir que si los Ramones hubieran sido una mega banda y llenado estadios de 40 mil personas en EEUU hubieran tocado “Do you remember rock and roll radio” de la manera en que Paul Stanley y compañía lo hacen en este disco. La mejor interpretación, fiel a los Ramones, debido a la potencia musical de la inacabable banda Kiss.

Otra mención particular es la ejecución de “Something to Believe in” de la banda Pretenders donde lo nostálgico y melancólico logran transformar el tema en una buena balada.

Con respecto a la versión de Tom Waits de la canción “Return of Jackie and Judy”, diremos que es algo superlativo, es decir, genial. Utiliza la percusión como lo predominante en una canción guitarrera. Waits se la apropia y le da una originalidad extrema y su voz aguarrentoza, un tono decadente. Un espiritu grande se apodera de Waits como si cantara al cielo a los ramones partidos. Algunos dicen, que esta versión de Tom Waits fue lo más cerca que estuvieron de los Grammy los Ramones ya que por esta canción Waits fue nominado el 2004, pero que en palabras de Rob Zombie, a Johnny no le agradó debido a que no la entendió del todo. Inclasificable.

Temas como el Beat on the Brat interpretada por U2 son bien ejecutadas pero el tono dulzón con el que la canta Bono, le quita fuerza a una letra en la que simplemente dice que se le quiere golpear a un mocoso fastidioso. No se la cree.

Metallica con 53rd and 3rd es interesante, la voz de James Alan Hetfield ayuda mucho a la interpretación, aunque ha tocado mejores versiones de otras canciones de los Ramones en sus conciertos. Greenday, Rancid, The Offspring, interpretan como calco sus versiones, considerando que le deben la vida a los Ramones por lo que es un justo homenaje por parte de ellos.

Eddie Vedder, gran amigo de esta banda, canta muy emotivamente, impregnando un poco de Pear Jam a “I Believe in Miracles” y “Daytime Dilemma (Dangers of Love)” en duo con Zeke. Con respecto a la inclusión de Marilyn Manson para tocar una canción muy representativa como “KKK took my baby away” es controvertida, a algunos no les gusta nada, debido a que no les agrada Manson y otros la ven original ya que de la versión de los Ramones, sólo queda la letra. A mi modesto parecer la versión es buena pero pudieron haberle puesto a tocar otra canción.

“We are a Happy Family” es un gran trabajo que muestra el aporte de los Ramones a la evolución del rock y de cómo homenajear a grandes agrupaciones musicales.

Terminaremos diciendo que dar tributos a grupos de rock no es simplemente repetir sus interpretaciones, es aportar algo distinto, es un homenaje que uno le da a una banda con su propio arte. La audición de este disco es obligatoria para todos aquellos que desean dar tributos a bandas que admiren. (Coronel)


Pistas:

1.Red Hot Chili Peppers - Havana Affair 2:15
2 Rob Zombie - Blitzkrieg Bop 2:43
3 Eddie Vedder (feat. Zeke) - I Believe in Miracles 3:01
4 Metallica - 53rd & 3rd 2:21
5 U2 - Beat on the Brat 2:35
6 KISS - Do You Remember Rock 'n' Roll Radio 3:34
7 Marilyn Manson - The KKK Took My Baby Away 3:43
8 Garbage - I Just Wanna Have Something to Do 2:26
9 Green Day - Outsider 2:17
10 Pretenders - Something to Believe In 4:29
11 Rancid - Sheena Is a Punk Rocker 1:50
12 Pete Yorn - I Wanna Be Your Boyfriend 2:50
13 The Offspring - I Wanna Be Sedated 2:18
14 Rooney - Here Today, Gone Tomorrow 2:54
15 Tom Waits - Return of Jackie & Judy 3:28
16 Eddie Vedder (feat. Zeke) - Daytime Dilemma (Dangers of Love) 3:31
17 Red Hot Chili Peppers - Today Your Love, Tomorrow The World 2:20

Producido por Johnny Ramone y Rob Zombie

6. Do you remember Rock and Roll Radio? / Kiss